lunes, 7 de junio de 2010

Aquellas cosas que nunca te da tiempo a hacer


Hace ya varios años que me he dado cuenta que las agendas y yo no estamos hechas tal para cual. Lo hemos intentado varias veces, pero no ha dado resultado. Aún así me sigo esforzando... y así desde hace poco tiempo, le he dado una oportunidad a mi última agenda, con la excusa de que como está grabado mi nombre y era un regalo me daba pena abandonarla en la estantería.

Las anteriores agendas tuvieron frases atractivas cuya función era motivarme o enseñarme algo cada día, conjugaban obras de arte que me recordaran esa parte creativa que poco a poco he ido abandonando, diferentes formatos por aquello de que no poder meterla en el bolso no fuera una excusa para no usarla, guiños mafalderos, un valor especial por aquella persona de quien proviene... nada ha servido hasta ahora.

Los días pasan y voy acumulando cosas que tengo que recordar hacer algún día cuando "tenga tiempo", son tareas pequeñas, no está por ejemplo tirarme en paracaídas; son esas cosas simples que poco a poco voy dejando porque no son lo suficientemente urgentes. Esto es, tengo que arreglar el pedal de la bici, pero como voy normalmente en Bicing, cuando rescato un momento libre no recuerdo que tengo que reparar el pedal. Así que un buen día, sin más ni más, me pongo a arreglar el pedal, es inútil que tenga apuntado en la agenda que lo arregle porque no lo doy más importancia por ello.

Las citas importantes, no obstante, las apunto siempre en el móvil para que haya una alarma que me recuerde que el día siguiente o en unas horas tengo médico, gestionar algo de papeleo o ir a recoger x.

Sin embargo, cuando decido utilizar una agenda física, poco a poco voy llenando los días de las citas importantes pero también de aquellas pequeñas cosas que tengo que hacer y que en el día a día no encuentro el momento para hacerlas. Cuando ya empieza a ser una lista medianamente larga lo veo tan poco productivo, que abandono la agenda.

Quizá algún día ponga la alarma que me recuerde que tengo que mirar la agenda donde apunto aquellas cosas que nunca me da tiempo a hacer o quizá la alarma debe recordarme que hace tiempo que me tendría que haber tirado en paracaídas.

6 comentarios:

Pipi dijo...

Me ha encantado!! Yo soy adicta a las agendas, pero al final me pasa algo parecido, que me olvido de ellas...
Este año lo apunto tooodo, porque me he dado cuenta que es bonito releer las agendas de años anteriores y recordar todo lo que ha ido pasando...
Animo con tu nueva agenda!!!

Emma Nem dijo...

Gracias Pipi! Qué bueno encontrarte por aquí :) Ahora mismo me pillas frente al ordenador con mi última agenda, expectante, yo creo que nunca es tarde para empezar una relación fructífera ;P

dame pistachos dijo...

la agenda eres tú, el tiempo eres tú y lo que hagas con tu tiempo y tu agenda también eres tú.
florence es acojonante! tremenda e increíble! te recomiendo además: kate nash, lisa mitchell, adele, regina spektor y sarah blasko.
Si con esas no tienes suficiente tendré que volver con más.
:)
Muaaaaaaaa!

Emma Nem dijo...

:) Gracias Guille, dejas a tu paso toda una amalgama de tesoros. Echaré un vistazo a tus recomendaciones, que me estoy actualizando de música porque estaba un poco out. Muchísima suerte en el sprint final!

Fernando Manero dijo...

Lo que necesitas es abrir un diario. Imagina convertirte en escritora de tus propias experiencias, que seguramente en el futuro podrán dar lugar a un best seller. Besos

Emma Nem dijo...

Cierto, esto es un amago de.

Tomo nota.

:)